La tierra de los temblores

Los Santos pertenece a la Provincia de Soto y está localizado a 62 kilómetros de Bucaramanga
Los Santos pertenece a la Provincia de Soto y está localizado a 62 kilómetros de Bucaramanga

Mientras se escribía este informe el Servicio Geológico Colombiano, SGC, reportaba un sismo de magnitud 3,6 con epicentro a 4,86 kilómetros de la cabecera municipal de Los Santos, en Santander, a las 5:02 p.m. del 23 de septiembre.

Desde hace días en la radio local se emite un comercial de una campaña política que, con un sonido en segundo plano de una sirena, intenta generar alarma porque si no resulta electo el candidato que menciona la publicidad, se podría perder la oportunidad de contar con helipuerto, sistemas geolocalizadores y materiales de rescate, entre otras cosas, que permitan atender a la población santandereana ante cualquier catástrofe que provenga, específicamente, por cuenta de un terremoto.

Es más, la misma publicidad dice que si ya se presentó un evento de tal magnitud, es muy probable que se vuelva a repetir. El argumento que usa el mensaje publicitario es que los eventos naturales son cíclicos. Lo que olvida el creativo de la agencia de publicidad que contrató la campaña del aspirante a brindar toda la protección en caso tal es que esa es, ni más ni menos, una obligación del Estado, no es una decisión que pueda quedar atada a un resultado electoral.

La memoria recuerda que el hecho significativo más reciente tuvo lugar el martes 10 de marzo pasado, a las 3:55 p.m., cuando un terremoto de magnitud 6,6 en la escala de Ritcher –sí, un terremoto- a 160 kilómetros de profundidad, causó daños en 33 poblaciones de Santander, los más graves en Betulia, Suratá y Rionegro, Matanza, El Playón y Onzaga, cuyo epicentro tuvo lugar en el municipio de Los Santos, también afectado, localizado a una hora y media de recorrido de la capital santandereana.

Para fortuna de todos no hubo muertos o personas desaparecidas a causa del movimiento telúrico. El censo final de damnificados, realizado por la Gobernación de Santander, concluyó días después que el número de personas afectadas fue de 18.710, 686 familias damnificadas, 3.742 viviendas reportadas con daños, de las cuales 455 se fueron al piso, 5 iglesias averiadas y 50 escuelas destruidas. Los gobiernos departamental y nacional canalizaron, a través de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, 23 mil millones de pesos en atención humanitaria y soluciones de vivienda.

Lo que evitó una catástrofe fue, en esencia, su profundidad. Y es que esta zona tiene una particularidad: Bucaramanga, los municipios vecinos del área metropolitana así como otras poblaciones cercanas al centro del departamento, como Barrancabermeja, San Gil y Zapatoca, tienen como vecino al segundo nido sísmico más activo del mundo, conocido como Nido de Bucaramanga, localizado en Los Santos, justamente el epicentro del sismo del pasado 10 de marzo. Los otros tres nidos son más grandes pero no tienen tanta actividad sísmica.

A 150 kilómetros de profundidad, bajo estas montañas, se localiza el segundo nido sísmico más activo del mundo, después del Hindu Kush, en Afganistán
A 150 kilómetros de profundidad, bajo estas montañas, se localiza el segundo nido sísmico más activo del mundo, después del Hindu Kush, en Afganistán

Sobre este nido se ha dicho de todo. Que es un volcán dormido que se encuentra enterrado a kilómetros de profundidad, que es el resultado de una falla geológica que cruza desde Los Ángeles (California) en Estados Unidos y llega hasta la Tierra del Fuego, en el sur del continente, que el agua que represó Hidrosogamoso está ejerciendo presión sobre este lugar, en fin, cualquier teoría se puede volver en argumento válido de discusión para resolver el enigma. Incluso al calor se le achaca, en parte, que se presenten tantos temblores.

Lo que sí es cierto es que en este lugar puede temblar hasta 40 veces al día, en intensidades muy pequeñas y a grandes profundidades, lo que lo convierte en la tierra de los temblores. Pero la superficialidad es determinante a la hora de medir las consecuencias que producen los movimientos de tierra. Un terremoto de magnitud 6 libera 30 veces más energía que uno de magnitud 5. Las otras variables que inciden son la latitud, longitud y duración. El del 10 de marzo, para los que lo sintieron, fue eterno, pero llama la atención la advertencia hecha por el ingeniero experto en geotecnia, Jaime Suárez, quien señala que “si el nido de Bucaramanga está cambiando de actividad, estamos ante un problema importante”.

E indica, adicionalmente, que es necesario investigar qué pasa con la falla La Salina, localizada justo en donde está la represa de Hidrosogamoso, que se intercomunica con el nido sísmico, para ver cómo es su comportamiento en relación con el aumento de la magnitud de los temblores. Para Germán Prieto, profesor asistente de geofísica en el Massachusetts Institute of Technology, MIT, el agua represada no podría filtrarse por temperatura y presión. Para este caleño que se ha dedicado a estudiar por años el comportamiento del Nido de Bucaramanga “el peso de la represa se expande en todas las direcciones y no sería un factor de riesgo”, y agrega “tardaría unos mil años en que el agua de la represa pudiera llegar al nido sísmico”.

Un terremoto ocurre, según los expertos, cuando dos placas chocan entre sí a lo largo de una falla geológica. Las placas tectónicas se mueven constantemente unas con respecto a las otras. El 25% de los terremotos globales ocurren a profundidades superiores a los 50 kilómetros, lo que los hace menos peligrosos porque “se comportan más como un material gelatinoso” aclara Prieto.

Esta zona tiene otra característica que la hace muy especial. Por aquí pasan dos fallas geológicas, la del río Suárez y la de Bucaramanga, que tienen actividad “reciente”, es decir, se mide en tiempo geológico. “La actividad de la falla puede estar en unos 800 mil años” explica Giovanny Jiménez Díaz, docente de la Escuela de Geología de la Universidad Industrial de Santander, UIS.

Los Santos tiene una población aproximada de 12 mil habitantes. Cerca de 2 mil habitan en el casco urbano
Los Santos tiene una población aproximada de 12 mil habitantes. Cerca de 2 mil personas viven en el casco urbano

Los Santos es un municipio apacible que vive de la actividad agrícola en una zona que, por décadas, ha sufrido la ausencia del agua. Sus habitantes se preocupan más por calmar la sed que les produce la falta de lluvias y el desgreño administrativo que los ha privado de contar con un acueducto digno. Todos los días, en horas de la tarde, sacan de la iglesia principal del pueblo a San Isidro Labrador, la figura religiosa del santo al cual se le ruega para que riegue la lluvia en los campos. Los temblores para los santeros, el gentilicio con el que se les reconoce a sus habitantes, es común denominador. Nadie parece alarmarse por los continuos movimientos de la tierra, en la mayoría de los casos imperceptibles para ellos, pero que son noticia a cada rato en los medios de comunicación, lo que produce la llamada de familiares que están por fuera preguntando por su suerte.

De los últimos veinte eventos sísmicos presentados en territorio colombiano, entre el 19 y 23 de septiembre, según el SGC, trece movimientos se localizaron en la zona extendida de influencia del nido sísmico en Santander y ocho tuvieron como epicentro Los Santos. El menos profundo fue de 107 kilómetros, en El Carmen, y el más fuerte fue el del 23 de septiembre, de magnitud 4,4, en Santa Helena del Opón, que logró mover los edificios altos de la capital santandereana.

Para Martha Lucía Calvache Velasco, directora de Geoamenzas del SGC, “los sismos no se pueden predecir, pero sí se pueden analizar probabilidades con base en los resultados de los datos sismológicos”, y agrega, “el conocimiento del territorio sí ayuda a mitigar los riesgos”.

Por suerte “la ingeniería santandereana es conservadora, es ortodoxa, cumple las normas, eso nos ayuda muchísimo”, dice el ingeniero Jaime Suárez, al advertir que por tal motivo la capital del departamento está de alguna manera “bien construida”, por lo tanto, eso representa un punto a favor. Sin embargo, no está de más vigilar de cerca a ese vecino que, todos los días, recuerda que está vivo y presente en la realidad santandereana.

Anuncios

Un comentario en “La tierra de los temblores

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s